Creatina: qué es, para qué sirve, cómo tomarla y qué dice la ciencia
- noe.entrenutrientes

- hace 7 días
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La creatina es uno de los suplementos deportivos más estudiados y utilizados en el mundo. Y, aunque muchas veces se presenta como un producto exclusivamente relacionado con el gimnasio y el aumento de masa muscular, su función en el organismo es bastante más interesante. ¿Realmente funciona? ¿Hace ganar músculo? ¿Hay que hacer una fase de carga? ¿Es necesario tomarla antes de entrenar? ¿Retiene líquidos? ¿Puede dañar los riñones? En este artículo vamos a separar la evidencia científica de los mitos y a conocer qué sabemos actualmente sobre la creatina.
🧬 ¿Qué es exactamente la creatina?
La creatina es un compuesto que nuestro organismo puede fabricar a partir de los aminoácidos arginina, glicina y metionina. También podemos obtenerla a través de determinados alimentos, especialmente productos de origen animal como la carne y el pescado. Una vez sintetizada o ingerida, una parte importante de la creatina se almacena en el músculo en forma de creatina libre y fosfocreatina. Y aquí está la clave. Cuando realizamos esfuerzos breves y de alta intensidad (por ejemplo, levantar una carga pesada, hacer un sprint o realizar una serie intensa de entrenamiento) necesitamos producir ATP, que es una de las principales fuentes de energía para la contracción muscular. La fosfocreatina ayuda a regenerar ATP rápidamente: Fosfocreatina + ADP → ATP. Por eso, aumentar los depósitos musculares de creatina puede mejorar nuestra capacidad para repetir esfuerzos intensos y, a largo plazo, facilitar mejores adaptaciones al entrenamiento. La suplementación puede aumentar los depósitos musculares de creatina aproximadamente entre un 20 y un 40 %, dependiendo, entre otros factores, de los niveles iniciales.
🏋️ ¿Para qué sirve la creatina?
La evidencia más sólida se encuentra en el ámbito del rendimiento físico, especialmente cuando hablamos de esfuerzos de alta intensidad y entrenamiento de fuerza.
🏃 Puede mejorar el rendimiento en esfuerzos intensos
La creatina aumenta la disponibilidad de fosfocreatina en el músculo, lo que puede favorecer la producción rápida de ATP. Esto resulta especialmente interesante en actividades como: entrenamiento de fuerza, series de alta intensidad, sprints, saltos, deportes con esfuerzos repetidos, actividades en las que hay que producir mucha fuerza en poco tiempo... No significa que la creatina vaya a convertirte mágicamente en una máquina de levantar pesas. Su efecto tiene sentido cuando existe un estímulo de entrenamiento adecuado. De hecho, una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2025, que incluyó 69 estudios y 1937 participantes, encontró mejoras significativas en diferentes medidas de fuerza y potencia cuando la creatina se combinaba con ejercicio.
💪 Puede ayudar a ganar masa muscular
Este es uno de los motivos por los que más se utiliza. La creatina no construye músculo por sí sola. Lo que hace es favorecer el rendimiento y las adaptaciones al entrenamiento, especialmente cuando se combina con entrenamiento de resistencia. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2024 encontró que añadir creatina al entrenamiento de fuerza produjo, en adultos menores de 50 años, un aumento adicional de aproximadamente 1,14 kg de masa corporal magra frente al entrenamiento de fuerza sin creatina. Otro metaanálisis que analizó 143 estudios encontró aumentos modestos de peso corporal y masa libre de grasa asociados con la suplementación. Por tanto: creatina + entrenamiento adecuado + alimentación suficiente + descanso = mejores condiciones para progresar. En cambio: creatina sin entrenamiento = no hay magia.
💧 ¿La creatina retiene líquidos?
Esta afirmación tiene parte de verdad, pero suele explicarse mal. La creatina puede producir un aumento del agua corporal, especialmente al principio de la suplementación. Sin embargo, esto no significa necesariamente que produzca la típica "retención de líquidos" que algunas personas imaginan. Parte del aumento inicial está relacionado con una mayor cantidad de agua dentro de la célula muscular. Además, el peso corporal puede aumentar ligeramente durante las primeras semanas. De hecho, los metaanálisis han observado un pequeño aumento del peso corporal asociado a la suplementación con cretina. Por eso, si alguien empieza a tomar creatina y ve que la báscula sube un poco, no debemos asumir automáticamente que ha ganado grasa.
🧪 ¿Qué tipo de creatina es mejor?
Aquí tenemos una respuesta bastante sencilla: creatina monohidrato. Es la forma de creatina más estudiada y utilizada en investigación. Existen muchas otras versiones: creatina etil éster, creatina tamponada, creatina HCl, creatina malato y otras formulaciones comerciales. Pero que un producto tenga un nombre más sofisticado o sea más caro no significa que funcione mejor. El NIH señala que la creatina monohidrato es la forma más estudiada, y que las formas alternativas no han demostrado una superioridad clara respecto a ella en aspectos como el aumento de creatina muscular, digestibilidad o seguridad. Así que, si buscas una opción sencilla y respaldada por evidencia: creatina monohidrato.
⚖️ ¿Cuánta creatina hay que tomar?
A la hora de tomar creatina existen diferentes protocolos.
1️⃣ Sin fase de carga
Una de las opciones más sencillas es tomar aproximadamente 3 - 5 g de creatina monohidrato al día. No hace falta hacer nada más especial. Con este protocolo, los depósitos musculares van aumentando de forma progresiva hasta alcanzar niveles elevados después de varias semanas. El NIH recoge protocolos de aproximadamente 3 - 6 g diarias sin fase de carga, con resultados después de varias semanas.
2️⃣ Hacer una fase de carga
También existe la denominada fase de carga. El protocolo tradicional utiliza aproximadamente 0,3 g/kg/día durante 5 - 7 días o, de forma práctica, alrededor de 20 g/día divididos en 4 tomas de 5 g. Después se pasa a una dosis de mantenimiento de aproximadamente 3 - 5 g/día. ¿Es necesaria? No. La fase de carga simplemente permite saturar los depósitos musculares más rápidamente. Si no tienes ninguna prisa, puedes tomar directamente 3 - 5 g diarios y dejar que el proceso sea progresivo.
⏰ ¿Cuándo hay que tomar la creatina?
Aquí aparece otro de los grandes mitos del gimnasio: "Tienes que tomarla justo después de entrenar". La realidad es bastante menos dramática. La creatina funciona principalmente mediante la saturación de los depósitos musculares, no porque produzca un efecto inmediato justo después de tomarla. Por eso, para la mayoría de personas, lo más importante es: tomarla todos los días. Puedes tomarla por la mañana, antes de entrenar, después de entrenar, con una comida, en un batido... Lo importante es mantener una ingesta constante. No necesitas correr a casa después del entrenamiento porque hayan pasado "los 30 minutos mágicos de la creatina".
🍌 ¿Hay que tomarla con carbohidratos?
No es imprescindible. Algunos estudios han observado que combinar creatina con carbohidratos o carbohidratos y proteínas puede aumentar su captación muscular, pero esto no significa que necesites acompañarla obligatoriamente de azúcar o carbohidratos. Una revisión reciente sobre composición corporal no encontró que añadir carbohidratos a la creatina mejorara sus beneficios sobre la hipertrofia. Por tanto: creatina + agua = suficiente. Si prefieres tomarla con una comida o un batido, también está perfectamente bien.
🧠 ¿La creatina solo sirve para los músculos?
No. El músculo no es el único tejido que utiliza creatina. El cerebro también utiliza el sistema de creatina/fosfocreatina para gestionar sus necesidades energéticas. Por eso, la investigación está estudiando posibles aplicaciones de la creatina más allá del rendimiento deportivo, incluyendo diferentes situaciones relacionadas con la función cognitiva, el envejecimiento y algunas condiciones clínicas. Sin embargo, aquí es importante hacer una distinción: que exista investigación prometedora no significa que podamos afirmar que la creatina previene o trata enfermedades. La evidencia es mucho más sólida para rendimiento físico y entrenamiento que para hacer recomendaciones terapéuticas generales. La literatura científica ha investigado posibles aplicaciones en áreas como envejecimiento, enfermedades neurológicas, rehabilitación y otras situaciones clínicas, pero muchas de estas aplicaciones continúan en investigación.
🩺 ¿La creatina daña los riñones?
Probablemente esta sea la pregunta que más preocupa a muchas personas. Y aquí hay que explicar algo importante. La creatina puede aumentar la creatinina en una analítica. Pero: creatina ≠ daño renal. La creatinina es un producto derivado del metabolismo de la creatina y se utiliza habitualmente como marcador para estimar la función renal. Por eso, al aumentar la cantidad de creatina disponible en el organismo, la creatinina sanguínea puede aumentar ligeramente. Esto puede hacer que una analítica parezca preocupante si se interpreta sin tener en cuenta que la persona está tomando creatina. La evidencia más reciente resulta especialmente interesante. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2026, que incluyó 19 ensayos aleatorizados y un estudio cruzado, encontró un aumento de la creatinina sérica, pero no observó diferencias significativas en la tasa de filtración glomerular estimada ni en la urea. Los autores señalan que hacen falta estudios aleatorizados de más de un año para evaluar mejor la seguridad renal a muy largo plazo. Otra revisión de 2026, que incluyó 26 estudios y 1036 participantes, también encontró un aumento de la creatinina sérica. Sin embargo, cuando la función renal se evalúo mediante un marcador independiente de la creatinina, la Cr-EDTA, no se observaron diferencias estadísticamente significativas. Esto respalda la posibilidad de que el aumento de creatinina refleje cambios en su metabolismo y no necesariamente una lesión renal. Entonces, ¿es segura? En personas sanas, la evidencia disponible respalda un buen perfil de seguridad de la creatina monohidrato cuando se utiliza en las dosis habituales. Aun así, esto no significa que podamos decir "la creatina es segura para absolutamente todo el mundo en cualquier circunstancia". Si existe una enfermedad renal, antecedentes médicos relevantes, embarazo, medicación o cualquier otra situación clínica, la suplementación debería valorarse individualmente con un profesional sanitario.
🚰 ¿Hay que beber muchísima agua si tomas creatina?
Otro clásico: "Si tomas creatina tienes que beber 4 litros de agua al día". No existe una regla universal de "X litros por tomar creatina". Las necesidades de hidratación dependen de muchos factores: tamaño corporal, temperatura, actividad física, sudoración, alimentación, duración e intensidad del ejercicio, clima... La recomendación sensata es mantener una hidratación adecuada, especialmente si entrenas y sudas mucho. No necesitas convertir tu botella de agua en una piscina olímpica simplemente porque estés tomando creatina.
❌ Mitos frecuentes sobre la creatina
Vamos a desmontar algunos de los mitos más famosos que giran entorno a la suplementación con creatina.
"La creatina es un esteroide"
Falso. La cretina no es un esteroide anabólico. Es un compuesto relacionado con el metabolismo energético que nuestro organismo produce de manera natural.
"La creatina hace que ganes grasa"
No necesariamente. Puede aumentar el peso corporal, especialmente al principio, debido en parte al aumento de agua asociado a la mayor disponibilidad de creatina en el músculo. Los estudios que combinan creatina y entrenamiento de fuerza incluso han observado mejoras en masa libre de grasa y pequeñas reducciones en medidas de grasa corporal frente al entrenamiento sin creatina.
"Hay que ciclarla"
No existe una necesidad general de hacer ciclos. No hay una razón basada en la evidencia para tomar cretina durante unas semanas, dejarla y volver a empezar en personas sanas que utilizan dosis habituales.
"Si la dejas, pierdes todo el músculo"
Falso. Al dejar de tomar cretina, los depósitos musculares vuelven progresivamente hacia sus niveles previos. Puede producirse una disminución del peso corporal debido a cambios en el agua asociada a los depósitos de creatina. Pero eso no significa que hayas perdido automáticamente todo el músculo que construiste entrenando.
"La creatina solo sirve para culturistas"
Falso. Puede ser especialmente útil en deportes de fuerza y potencia, pero también se ha estudiado en diferentes modalidades deportivas y situaciones de ejercicio. Su utilidad dependerá de las características de la actividad y de los objetivos de la persona.
🥩 ¿Y si ya tomo carne y pescado?
La alimentación aporta creatina, especialmente mediante alimentos de origen animal. Sin embargo, incluso quienes consumen estos alimentos pueden aumentar sus depósitos musculares mediante suplementación. Las personas que parten de niveles bajos de creatina muscular (por ejemplo, quienes consumen poca o ninguna carne y pescado) pueden experimentar una mayor respuesta en cuanto al aumento de los depósitos musculares. Esto no significa que una persona vegetariana o vegana "necesite" obligatoriamente suplementarse, pero sí es una de las situaciones en las que la suplementación puede tener especial interés.
🏋️ ¿Quién puede beneficiarse más de la creatina?
La evidencia es especialmente sólida en personas que realizan: entrenamiento de fuerza, deportes de potencia, esfuerzos repetidos de alta intensidad, actividades con sprints o entrenamientos en los que la capacidad de producir fuerza es importante. Pero tampoco hay que pensar que por tomar creatina automáticamente vamos a progresar. La base continúa siendo: entrenamiento + alimentación + descanso + constancia. La creatina es una herramienta más, no es sustituto de esas cuatro cosas.
⚠️ ¿Tiene efectos secundarios?
En general, la creatina monohidrato presenta un buen perfil de seguridad en personas sanas. El efecto más habitual es un posible aumento del peso corporal, especialmente al comienzo, asociado al aumen.to del agua corporal y de los depósitos musculares de creatina. Algunas personas también pueden experimentar molestias gastrointestinales, especialmente cuando utilizan dosis grandes de una sola vez. Dividir la dosis puede ayudar a mejorar la tolerancia. Y un punto importante: si estás tomando creatina y te realizas una analítica, conviene informar al profesional sanitario de que la estás utilizando, especialmente si se está valorando la función renal.
🔬 ¿Qué dice actualmente la ciencia?
Si tuviéramos que resumir la evidencia en pocas líneas:
🟢 Evidencia sólida
Aumenta los depósitos musculares de creatina.
Mejora el rendimiento en determinados esfuerzos de alta intensidad.
Puede favorecer las ganancias de fuerza cuando se combina con entrenamiento.
Puede contribuir al aumento de masa libre de grasa.
La creatina monohidrato es la forma más estudiada.
Las dosis habituales presentan un buen perfil de seguridad en personas sanas.
🟡 Evidencia que continúa investigándose
Beneficios cognitivos en diferentes poblaciones.
Aplicaciones en envejecimiento.
Rehabilitación.
Diferentes patologías, neurológicas y metabólicas.
La investigación es interesante, pero no debemos convertir resultados preliminares o específicos de determinados grupos en recomendaciones generales.
La creatina no es un suplemento milagroso, pero tampoco es el demonio que algunas veces se ha presentado. Es uno de los suplementos deportivos con mayor cantidad de investigación científica atrás y con evidencia especialmente consistente para mejorar el rendimiento en esfuerzos de alta intensidad y favorecer las adaptaciones al entrenamiento de fuerza. La opción más estudiada es la creatina monohidrato, y para la mayoría de las personas que quieren utilizarla de forma sencilla, 3 - 5 g diarios son suficientes. Y quizá la idea más importante sea esta: la creatina puede ayudarte a sacar más partido a un buen entrenamiento, pero no puede sustituir un buen entrenamiento. No necesitas convertir tu dieta, tu entrenamiento y tu vida en un laboratorio para utilizarla. La evidencia apunta a algo mucho más sencillo: una dosis adecuada, constancia y expectativas realistas.
⚠️ Esta información tiene finalidad divulgativa y educativa. La suplementación debe individualizarse cuando existen enfermedades, medicación, embarazo, antecedentes renales u otras circunstancias clínicas. Una analítica o una situación médica concreta debe ser valorada por un profesional sanitario.
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